Los terminales cerámicos son dispositivos de conexión eléctrica fabricados con materiales cerámicos resistentes a altas temperaturas. Cuentan con uno, dos o más terminales asegurados con tornillos o mecanismos de fijación similares, diseñados para unir circuitos eléctricos de forma segura. A diferencia de los bloques terminales de plástico, las versiones cerámicas destacan en condiciones extremas, donde la resistencia al calor es crítica.
Las funciones principales de los bloques de terminales cerámicos son la conexión y el aislamiento. El cuerpo del bloque está hecho de un material cerámico duradero que aísla eléctricamente las conexiones adyacentes, mientras que las partes conductoras suelen estar hechas de latón u otros metales resistentes a la corrosión compatibles con cobre. Esta combinación crea un punto de conexión seguro que mantiene el aislamiento eléctrico incluso en entornos hostiles.
La característica más destacada de los bloques terminales cerámicos es su excepcional resistencia al calor. Mientras que los bloques terminales de plástico estándar empiezan a degradarse alrededor de los 100°C, los bloques terminales cerámicos pueden soportar temperaturas entre 350°C y 500°C, dependiendo del modelo específico. Algunas versiones especializadas incluso pueden soportar temperaturas más altas.
Los bloques de terminales cerámicos mantienen excelentes propiedades de aislamiento eléctrico incluso a altas temperaturas. Gracias a la alta resistencia dieléctrica y los valores de aislamiento de las cerámicas, garantizan un aislamiento eléctrico fiable en aplicaciones donde la integridad del circuito es crítica.
Los bloques terminales cerámicos ofrecen una resistencia y durabilidad mecánicas excepcionales, lo que los hace resistentes a golpes, vibraciones y esfuerzos mecánicos. Esta construcción robusta garantiza fiabilidad a largo plazo en entornos industriales y de desgaste, evitando la necesidad de reemplazos y mantenimiento frecuentes.
Los materiales de alta calidad utilizados en los bloques terminales cerámicos permiten mantener la integridad estructural en condiciones que provocarían el deterioro rápido de las alternativas plásticas.
Otra ventaja significativa de los bloques terminales cerámicos es su excepcional resistencia a productos químicos, aceites y sustancias corrosivas que se encuentran a menudo en entornos industriales. El material cerámico no se degrada cuando se expone a la mayoría de los productos químicos, lo que garantiza un rendimiento duradero en entornos hostiles donde otros materiales pueden fallar.
Los bloques terminales cerámicos son inherentemente no inflamables y, por tanto, son ideales para aplicaciones donde la seguridad contra incendios es un problema. No contribuyen al riesgo de incendio y pueden mantener la integridad del circuito en caso de incendio, proporcionando una continuidad crucial para los sistemas de alarma y extinción de emergencia.